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Entrevistas
De todas las épocas. La más grande colección.
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| El otro yo de Gustavo Cerati |
Fecha: 18-12-2001
Autor: Alejandra de la Fuente
Medio: Clarin |
 Artículo sin Foto
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ALEJANDRO TERAN:
Responsable de las flamantes versiones sinfónicas de los temas del ex Soda, Terán trabajó, entre otros artistas, con Celeste Carballo, Nacha Guevara y Los Pericos: dice que es como salir a jugar al recreo.
Alejandro Terán invita a entrar a su bastión gótico. Un piano desvencijado reemplazó en gran parte el trabajo de un carpintero: su caja armónica ocupa el lugar de la puerta, su estructura metálica el del cabezal de la cama. Deshechos de la vida de un pianista y afinador, el anterior ocupante de esa casa. Distintas partituras empapelan una pared que delimita su estudio. El músico responsable de los Episodios Sinfónicos de Gustavo Cerati ha hecho del collage un estilo de vida.
"La orquesta es un instrumento que se acerca al pueblo cuando Mozart se bajó de las cortes y empezó a hacer vaudeville sinfónicos como La Flauta Mágica —teoriza entusiasmado, mientras toma el primer café de la mañana—. La música sinfónica está ligada a lo popular, en este tiempo, por la vía del cine; es mucha y muy buena la música que se escribió para cine. La vanguardia de esa música no está en el manejo orquestal sino en la actitud."
- ¿Cuál es esa actitud?
- No usar las notas sino los estilos; no tomar elementos atomizados, sino tomar una estética y juntarla con otra, probar.
- La cita de un estilo, de un gesto, es una idea que ya tiene por lo menos 30 años en la música académica.
- Siempre existió: Beethoven citaba a Mozart y Mozart a Bach. La historia es un árbol que ya ramificó tanto que ser creativo es revisar un poco lo anterior y construir como un arquitecto. Entiendo la música como una arquitectura: tomar un balcón gótico, arrancarlo del plano y ponerlo en un edificio racional. Es divertido. En el arte no hay posiciones para defender: podemos considerar que en el mundo hay enemigos del bien común, pero no están entre los artistas. Como decía Mozart: no hay mala música, sólo hay malos músicos. Soy un diseñador de música y creo que se puede reconciliar cualquier combinación.
- Trabajás con Los Pericos, Celeste Carballo, con Gustavo Cerati y con Nacha Guevara. ¿Tu producción se amolda a cada artista con el que trabajás?
- Mi trabajo reproduce la situación que vivía de chico cuando salía al recreo y trataba de encontrar un socio para jugar; a veces me sumaba al juego de otros y ahí cambiaba un poco las reglas. En el caso de Celeste llegué cuando el juego estaba armado. Los Pericos, en cambio, empezaron en pañales técnicos. El primer disco da risa, está hecho sin resto musical. Pero se desarrollaron y ahora es una orquesta de entretenimiento impresionante. Hoy el peor show de Los Pericos es muy bueno. Con Gustavo el trabajo distinto: aunque los temas existían, empezamos a jugar juntos; el proyecto sinfónico tiene una orientación nueva, aunque la música de Cerati ya incluye lo sinfónico, tiene muchas líneas de gran riqueza orquestal.
- ¿Repetirán la experiencia del Avenida?
- Cerati tiene una gran exposición internacional. En Venezuela y México es un prócer. Así que desde allí pidieron reproducir lo del Avenida. Pero no voy a poder contar con el theremin de Sebastián Schachtel, ni con Alejandro Franov que es un improvisador, un chamán. Lo que hicieron con sus partes fue completamente superior a lo que escribí.
- ¿Por qué usás el theremin?
- Gustavo está muy relacionado con la electrónica y va a llegar a cualquier parte por esa vía. Que el único elemento electrónico de este disco fuera el theremin, cuyo uso se remonta a los años 30 me pareció un buen chiste.
- Armaste una orquesta para la grabación del disco de Cerati. ¿No era más fácil grabar con una orquesta institucional?
- Sentí que era mejor llamar a los músicos con los que me interesa trabajar. Hace más de 18 años que estoy en el medio y conozco a muchos instrumentistas, un material humano con el que trabajo más tranquilo. El resultado de Cerati sinfónico me sorprende. El nivel de eficacia fue altísimo. Cuando escucho el disco todavía me emociono con algunos pasajes.
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