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Biografía
Paso a paso, la historia del grupo de rock más grande.
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Fecha: 19-09-1997
Autor:
Medio: La Nacion |
 Artículo sin Foto
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Mañana, más de 60 mil personas escucharán en River el último show de Soda
La cuenta regresiva está llegando a su fin. Mañana será el gran día, el del último show de Soda Stereo. Se prometen tres horas de música, con un exhaustivo recorrido por los hitos de una banda que fue clave para el rock en español en general. Y las cartas están jugadas. Ayer terminaron de venderse las últimas entradas.
La gira denominada "El último concierto" y que culmina en River, sirvió para ir tomando calor. Los que compartieron el camino hacia el sur, que comenzó el 30 de agosto en México, pasó por Monterrey, Caracas y Chile, aseguran que la banda se ha ido afianzando. Y éste será, sin dudas, el más emotivo. No importa que los Soda hayan sido escuela para los mexicanos, ni que en Chile la sodamanía se compare con la beatlemanía. Aquí es casa. Y, para público y músicos, esto significará un momento muy especial.
Durante toda la gira los Soda contaron con tres músicos invitados: Tweety González en teclados y los dos ex La Porturia Axel Krigier y Alejandro Terán, en vientos e instrumentos varios. Pero esta vez, aquí en Buenos Aires, se sumarán otros músicos-amigos que son viejos compañeros de ruta. La percusionista Andrea Alvarez, el guitarrista Richard Coleman (aquel que, en 1983 los convenció de que era inútil buscar otro intregrante, que el trío Alberti-Cerati-Bosio no necesitaba nada más), Fabián von Quintiero y Daniel Sais, los dos tecladistas "históricos" de la banda. Todos ellos sumarán música a la música y emoción a los corazones.
El escenario será espectacular. Con sus 18 metros de altura será el más alto que se halla armado hasta el momento en nuestro país. También se utilizará, por primera vez en un espectáculo de estas características, un sistema de proyección de largo alcance. Como parte de la puesta en escena que diseñó Eduardo Capilla, se proyectarán imágenes sobre todo el escenario y los tapa-stacks, formando una suerte de pantalla de casi 50 metros de largo. Habrá también, sobre los dos costados, otras dos que transmitirán en vivo.
El sonido no se quedará atrás. A los 200.000 watts de la empresa brasileña Gabison se sumará el "long throu", un sistema nacional con cajas de largo alcance. Así se cubrirán hasta 250 metros, asegurando un sonido óptimo hasta en las tribunas populares de la bandeja más alta del estadio. El sonido estará a cargo de Adrián Taverna y Eduardo Bergallo se ocupará del monitoreo. Mariano López será quien supervise la grabación en vivo del audio, que finalmente se convertirá en un álbum en vivo, tal vez doble.
Además de las luces, que de por sí son muchas, habrá también una sorpresa: un efecto especial que se estrenará esta noche y que la organización guarda en el más estricto secreto.
Todo el acontecimiento será filmado por nueve cámaras, bajo la dirección de Alfredo Lois. Este material se unirá con todo el que se fue recogiendo en la gira, y que incluye ensayos, shows y entrevistas. Un completo documental sobre "El último concierto", cuyo destino aún no está definido entre su edición como video-home o su televisación.
Otras maneras de estar
Quien se haya quedado sin entradas tendrá premio consuelo. La Rock and Pop (95.9) transmitirá en directo el concierto, con la conducción de Mario Pergolini, Juan Di Natale y Eduardo de la Puente. Será un día especial, ya que desde las 12 la radio estará transmitiendo todo lo que suceda en colas, accesos y esperas.
También podrá verse y escucharse en directo en la página de Soda en Internet (www.sodastereo.com). En esto también vuelven a convertirse en pioneros, ya que será la primera vez que un recital en la Argentina pueda verse alrededor del mundo por esta vía. En esto, claro, está la mano de Charly Alberti y su costado nerd, que ha implementado una red de 12 servidores (webcastings) en 10 países diferentes, para que la posibilidad de acceso a la página no se vea limitada por el caudal de llamados.
Se calcula así que unas 15 mil personas alrededor del planeta podrán seguir las alternativas del concierto y hasta incluso echar alguna mirada curiosa hacia los camarines. Quienes estén duchos con este tipo de transmisiones vía Internet sabrán que tiene sus limitaciones, ya que por la cantidad de memoria que ocupa la transmision en directo no puede compararse a una emisión televisiva.
Cada cual elegirá su lugar. Pocos permanecerán ajenos.
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